Tuesday, February 28, 2006

Cactus


En el río, con la humedad,
crecen los hongos en las piedras,
se enlazan fuertemente a ellas
como el colibrí a las flores.

En el agua, en la profundidad,
crecen arrecifes de coral,
hierbas marinas como el plancton
que ni con las olas se suelta.

En los desiertos sofocados
el calor intenso y árido
no le tumba las agujas
a los cactus, que se esconden,
aferrados a la vida entre la arcilla.

¿Y tú? ¿Por qué no tomas el ejemplo
y luchas para quedarte atada a tu piedra,
a tu arrecife, a tu arcilla o a tu cactus?